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Celos en niños y entre hermanos ¿Cómo tratar los celos infantiles?

Celos en niños

Hay una serie de conductas denominadas conflictivas y que forman parte del desarrollo afectivo de los niños entre los cero y los seis años de edad.

Se trata de conductas transitorias o adaptativas que manifiestan bastantes niñas y niños pero que forman parte de su desarrollo emocional y afectivo.

De entre este tipo de conductas llamadas problemáticas, y a las que no hay que prestar más importancia de la necesaria si desaparecen a lo largo de su desarrollo, están los celos infantiles.

En este artículo, te voy a ayudar a esclarecer qué son los celos infantiles, qué causas los pueden desencadenar y cómo podemos gestionar los celos en los niños y entre hermanos.

¿Qué son los celos infantiles? ¿Cómo se manifiestan los celos en los niños?

Los celos infantiles, como los adultos, se tratan de un sentimiento desagradable que aparece en los pequeños cuando perciben una amenaza, real o imaginada, en relación a una figura afectiva por miedo a perder su afecto o la primacía de su afecto.

Durante el primer año de vida, el niño o niña desarrolla la conducta de afecto hacia las personas con las que más contacto tiene. Esto comporta una vinculación emocional y una necesidad de proximidad física.

No obstante, cuando la niña o el niño percibe que la relación afectiva hacia sus figuras más cercanas está comprometida, por ejemplo por el nacimiento de un hermano, pueden aparecer los celos y una serie de conductas asociadas e éstos.

Es más común que los celos aparezcan en niños y niñas de uno, cinco y siete años, pero también pueden surgir en momentos en los que atraviesan un cambio vital en el que deban enfrentarse a una situación que les pueda generar inseguridad y angustia como: un cambio de casa, la separación de los padres, el nacimiento de un hermanito o la entrada a la adolescencia.

En términos generales, los celos no tienen edad cronológica para su aparición, suelen manifestarlos personas que consideran a sus seres queridos como «objeto de su propiedad» y con las que tienen una relación afectiva recíproca. De no ser así, estaríamos hablando de fenómenos de rivalidad o envidia.

Los celos entre hermanos

Los celos entre hermanos surgen cuando la niña o el niño se da cuenta de la obligatoriedad de compartir las figuras de afecto, especialmente a partir de los dos años, ya que:

  • Se le exige cumplir unas normas.
  • Disminuyen las atenciones exclusivas hace él o ella.
  • Debe compartir momentos privilegiados como pueden ser la hora del baño, la de la comida o la del juego con los padres o figuras de afecto principales.

¿Cuáles son las principales causas de los celos infantiles?

Aunque pueden existir varias causas que desencadenen este sentimiento y su consecuente comportamiento en los pequeños, éstas son algunas de las causas más habituales de los celos en los niños y niñas:

  • El nacimiento de un hermano: por sí sólo no suele desencadenar los celos en el niño o niña, en realidad se produce cuando se da una disminución o una percepción de la disminución de la atención que el pequeño normalmente recibía y que se desplaza hacia el recién llegado. Puede comportar en el hermano que ve peligrar el afecto de sus padres o figuras de afecto principales, conductas regresivas hacia etapas anteriores que ya había superado.
  • Frustración de amor: miedo a perder el afecto de sus padres o cuidadores.
  • Rivalidad fraterna: se suele dar del hermano mayor hacia el pequeño, donde puede empezar a competir con éste con el fin de conseguir más méritos o reconocimiento de los padres, captar su atención en un intento para obtener más poder que su otro hermano o hermana sobre sus padres o cuidadores.
  • Ruptura del vínculo afectivo madre-hijo/a o padre-hijo/a: este hecho comporta una interacción desigual. Se da un cambio, una modificación de la conducta de interacción de forma significativa.
  • El tipo de familia: hay familias, como las numerosas, donde la prevalencia de la aparición de los celos en los niños es menor, ya que es más difícil que uno de los hijos o hijas reclame la exclusividad afectiva de los padres. Del mismo modo, en aquellas familias con un hijo o hija único también es menos probable la aparición de los celos infantiles porque la niña o niño no tiene con quién compararse. La aparición de celos entre hermanos es más común en familias con dos o tres hijos.
  • La diferencia de edad entre los hermanos: cuando existe una diferencia de edad mayor a tres años entre ellos, suele ser menos probable que el hermano mayor desarrolle celos hacia el hermano pequeño porque es más maduro e independiente para no necesitar del afecto y atención constante de los padres. Del mismo modo, el comportamiento celoso tampoco es común entre hermanos mellizos, ya que es habitual que exista una complicidad entre ellos que los convierta en compañeros inseparables en casi todas las actividades.
  • El lugar que ocupa entre los hermanos o hermanas: es otro factor que puede desencadenar o no la aparición de celos entre hermanos. El primer hijo puede tener celos hacia el padre, en cambio el último suele estar más protegido, especialmente cuando existe una diferencia significativa de edad entre los hermanos, mientras que los medianos acostumbran a manifestar celos entre hermanos con menor frecuencia, ya que se relacionan con los hermanos mayores y con los menores.
  • Niños adoptados: en el caso que convivan con los hijos o hijas biológicos, pueden sentir celos hacia ellos.
  • Niños separados de forma temprana de sus padres: cuando se dan situaciones en la familia de ausencia de uno o de los dos padres, separaciones, muerte o enfermedades, pueden generarse privaciones afectivas que provoquen en los hijos o hijas vivencias de abandono.
  • Factores socioculturales y educativos: los normal sociales y culturales del entorno en que se crían las hijas e hijos, van a condicionar su comportamiento ante este tipo de situaciones mencionadas.

¿Cómo actuar antes los celos del hermano mayor o del menor dentro de la familia?

A continuación, vais a encontrar una serie de pautas que os pueden ayudar a conocer cómo tratar los celos en los niños ante la llegada de un nuevo hermanito o hermanita o entre cualquiera de los hermanos:

  • No establecer comparaciones entre hermanos: ni cuanto a la afectividad, ni a sus habilidades o intereses, ya que éstas son motivo de rivalidad entre ellos. Cada hijo o hija es único.
  • Evitar aquellos comportamientos que puedan generarles inseguridad emocional: hay que evitar todo tipo de «chantajes emocionales» que puedan menoscabar la autoestima y seguridad afectiva del niño como: «si no comes, no te querré» o «me harás feliz si te acabas tu plato», «prefiero jugar con …. porque se porta mejor que tú».
  • Ante la llegada de un hermanito o hermanita, es importante dar información al hermano o hermana mayor y, en la medida de lo posible, hacerle participar en los preparativos de bienvenida: en la decoración de la habitación, en la compra de sus juguetes, etc. Y hacerle proyectar situaciones positivas que va a poder vivir gracias a que va a tener un hermano. Incluso imaginar situaciones que van a poder realizar todos juntos como familia.
  • Procurar repartir la atención de forma equitativa entre los hijos e hijas y dedicar un tiempo a cada uno: aunque haya momentos compartidos, es importante que los padres dediquen unos minutos de atención individualizada a cada uno de los hijos, cada día. Si respetamos este espacio de atención única e individual a cada hermano, le estaremos dando una seguridad y estabilidad afectiva, que reforzará su autoestima y hará que sea menos probable que aparezcan los celos entre los hermanos.
  • Promover la manifestación y exteriorización de los sentimientos. Informando al niño de los cambios que están sucediendo, de lo que puede pasar, le ayudamos a que adquiera una mayor seguridad emocional, ya que le estamos informando y preparando de lo que está por venir, contribuyendo a que se vaya mentalizando de cara a la nueva situación. Del mismo modo, es muy positivo que le demos la oportunidad de expresar sus sentimientos, preocupaciones y alegrías.
  • Evitar las actitudes sobreprotectoras que limitan el desarrollo de la autonomía y alarga la dependencia afectiva.

Como realmente ayudamos al niño a niña a superar sus celos es con actitudes y conductas con las que le ayudemos a sentirse más competente, valorado y autónomo.

Esto junto con los vínculos afectivos que vaya desarrollando con su nuevo hermanito o hermanita y la compartición de los vínculos afectivos con los padres o figuras de afecto, son claves para que pueda superar este conflicto infantil.

¿Cómo actuar desde la escuela ante los celos entre niños?

Estas son algunas pautas que pueden ayudar a mitigar la aparición de los celos en niños dentro del ámbito de la escuela:

  • No establecer diferencias, preferencias o comparaciones entre los alumnos y alumnas.
  • No realizar manifestaciones de expectativas académicas de forma negativa, ni de forma abierta ni implícita.
  • Asegurarnos de dar una atención individualizada a todos los alumnos, de las forma más equitativa posible.
  • Proporcionar el mismo refuerzo positivo social a todos los alumnos.
  • Facilitar canales de comunicación emocional y afectiva.
  • Proporcionar un contexto, ambiente y clima positivo en clase para facilitar el establecimiento de interacciones positivas y enriquecedoras entre los compañeros.
  • Velar por la normalización e integración de todas las alumnas y alumnos y evitar el aislamiento.

Algunos de estos consejos y pautas pueden servirte de guía para ayudar a los hijos, hijas, dentro del contexto del hogar y a las alumnas y alumnos a evitar o, si más no, mitigar la aparición de los celos infantiles y a que esta etapa o conflicto infantil sea superado con éxito, de tal manera que nos sirva de motor para un crecimiento emocional saludable dentro de la familia o del contexto escolar.

Te animo a que los pongas en práctica en tu día a día. ¡Ya verás cómo en breve vas a ver cambios positivos en tus hijos a alumnos!