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Cómo trabajar las habilidades sociales en niños

Cómo trabajar las habilidades sociales en niños

En este artículo te voy a explicar cómo trabajar las habilidades sociales en niños de infantil con dos dinámicas divertidas y además te voy a hablar de la importancia del aprendizaje de las habilidades sociales desde una edad temprana.

¿Qué son las habilidades sociales?

Cuando hablamos de habilidades sociales en niños nos referimos a patrones o normas de actuación aprendidas que nos sirven para adoptar comportamientos adecuados en diferentes situaciones o contextos sociales.

Se trata de un conjunto de comportamientos sociales que ponemos en marcha cuando interactuamos con otras personas.

Conviene destacar que las habilidades sociales no son inherentes al niño o niña ni tampoco constituyen una característica de su personalidad, sino que se adquieren y aprenden progresivamente a medida que se socializa mediante la combinación de un proceso de desarrollo y aprendizaje.

¿Cómo se aprenden las habilidades sociales?

En este proceso del desarrollo social del niño, especialmente en los primeros años de vida, la familia y las primeras figuras de afecto tienen un papel muy importante.

Según Echeburúa (1993), la estimulación social que hacen los padres en sus relaciones con otras personas como familiares, amigos o vecinos guarda una relación directa con el grado de soltura de sus hijos.

De esta forma, los padres que se exponen a situaciones sociales novedosas y variadas van a ayudar a disipar en sus hijos los primeros temores sociales que puedan tener y les van a facilitar la adquisición de habilidades sociales.

Contrariamente, aquellos padres tímidos y poco sociables van a adoptar conductas para evitar exponerse a ellos mismos y a sus hijos a las situaciones sociales (Monjas, 2000), de forma que a la larga pueden hacer que sus hijos experimenten temor o rechazo a las relaciones sociales novedosas.

Conforme el niño va creciendo, empiezan a entrar en juego otras figuras significativas para él: los compañeros de clase, amigos y maestros.

Gracias a esta interacción social con otras personas de su entorno, el pequeño va aprendiendo y adquiriendo cada vez más competencias sociales a la largo de un complejo proceso de socialización.

El papel de los adultos es fundamental para transmitir los principales mecanismos de aprendizaje del desarrollo de las habilidades sociales en niños.

  • Aprendizaje por experiencia directa y refuerzo: cuando se premia una conducta social del niño, estamos reforzando que éste la repita y contribuimos a que la conducta se consolide. Si por el contrario, al realizar la conducta social el niño no obtiene ningún refuerzo positivo, deja de hacerla y la conducta termina por extinguirse.
  • Aprendizaje por modelaje: el pequeño aprenda la conducta social mediante la observación e imitación de las conductas que realice una persona de referencia para él o ella.
  • Aprendizaje verbal o instruccional: es el que obtiene a través de las explicaciones u órdenes de los adultos o iguales.
  • Aprendizaje por retroalimentación interpersonal: las respuestas y retroalimentaciones que la niña o niño obtiene en las interacciones sociales, le ayudan a ajustar y perfeccionar sus conductas sociales.

¿Cuáles son las habilidades sociales básicas a trabajar en niños?

Actualmente no existe una única clasificación de las habilidades sociales básicas que podemos trabajar en el ámbito de la educación infantil, ya que éstas tendrían que estar orientadas a los objetivos y a las reglas de cada situación social.

No obstante, considero que el conjunto de competencias sociales propuestas por Inés Monjas Casares en el programa PEHIS (Programa de enseñanza de las habilidades de interacción social), pueden ser muy válidas para trabajar el desarrollo de las habilidades sociales en niños.

Vamos a verlas:

Área 1: Habilidades básicas de interacción social

Por habilidades de interacción social entendemos el repertorio de conductas que adoptamos para relacionarnos de forma efectiva y satisfactoria con los demás. Según la autora están formadas por:

  • Reír y sonreír.
  • Saludar.
  • Presentarse.
  • Pedir un favor.

Área 2: Habilidades básicas para hacer amigas y amigos

Según Monjas, dentro de las habilidades para hacer amistades, podemos trabajar las conductas de:

  • Reforzar a los demás.
  • Las iniciaciones sociales.
  • Unirse al juego con los demás.
  • Pedir ayuda.
  • Cooperar y compartir.

Área 3: Habilidades conversacionales

Son todas las competencias comunicativas que ponemos en marcha a la hora de tener una conversación con los demás para asegurarnos que la comunicación sea efectiva para ambas partes como:

  • Iniciar una conversación.
  • Mantener una conversación.
  • Acabar una conversación.
  • Unirse a la conversación de otros.
  • Saber participar en conversaciones grupales.

Área 4: Habilidades relacionadas con sentimientos, emociones y opiniones

Dentro de esta área podemos ayudar a las niñas y niños a desarrollar las siguientes competencias sociales:

  • Realizar autoafirmaciones positivas.
  • Expresar las emociones.
  • Recibir las emociones de los demás.
  • Defender los derechos propios.
  • Defender las opiniones propias.

Área 5: Habilidades de soluciones de problemas interpersonales

Nos referimos al conjunto de competencias conductuales que posibilitan que los niños y niñas puedan analizar los conflictos que se les presentan y buscar y poner en práctica las alternativas de solución que más beneficien a todos, como serían:

  • Identificar problemas interpersonales.
  • Buscar soluciones.
  • Anticipar consecuencias.
  • Elegir una solución.
  • Probar la solución elegida.

Área 6: Habilidades para relacionarse con los adultos

Dentro de estas habilidades sociales, Monjas incluye las siguientes:

  • Ser educado con el adulto.
  • Reforzar al adulto.
  • Conversar con el adulto.
  • Saber realizar peticiones al adulto.
  • Solucionar problemas con adultos.

En educación infantil, lo más recomendable es trabajar este conjunto de habilidades sociales básicas para niños de forma transversal y en el día a día.

En otras palabras, aprovechar las oportunidades sociales que se generan en el transcurso de un día para ir trabajando estas competencias según la ocasión se presente.

Por ejemplo, cada vez que realizamos un debate en clase para hacer una puesta en común de las experiencias vividas por el grupo tras una actividad, podemos reforzar en los niños: saber expresar las emociones vividas, defender las opiniones propias, iniciar una conversación y saber participar en conversaciones grupales, entre otras muchas habilidades que puedan surgir durante la interacción social.

2 actividades para trabajar las habilidades sociales en infantil

Primera actividad: el semáforo de las emociones

En la primera actividad que os propongo vamos a trabajar las habilidades relacionadas con los sentimientos, las emociones y la empatía.

Además, con esta actividad queremos promover un buen clima relacional en clase y, en casa también la podéis trasladar a cada uno de los miembros de la familia, favorecer las actitudes cooperativas de ayuda y respeto.

La recomiendo para niñas y niños a partir de los cincos años de edad.

Para ello, vamos a diseñar nuestro propio semáforo de los estados de ánimo.

Éste va a consistir en un tablero que tendremos colocado en un lugar visible de clase o casa, y que vamos a ir renovando diariamente.

En el tablero pondremos tantas columnas como actividades tengamos programadas para el día en cuestión, por ejemplo: saludo y buenos días, actividad relacionada con el fin de semana, desayuno, talleres, patio, psicomotricidad, entre otras.

Vamos a representar cada una de ellas con una imagen que las caracterice para facilitar la identificación por parte del niño o niña.

Y pondremos tantas filas como niñas y niños haya en clase.

Primera parte: identificación y expresión de las propias emociones

Para que la actividad tenga sentido, previamente haremos una foto de cada niño o niña representando las distintas emociones básicas: alegría, tristeza, enfado, sorpresa y amor (Goleman, 1997).

Ya en esta fase previa de la actividad, los pequeños están trabajando la expresión de distintas emociones al tener que representarlas mediante la expresión facial.

Una vez ya tengamos todas las fotos, vamos a colocar las de cada niño junto a su nombre en el tablero o semáforo de las emociones.

Cuando tengamos el soporte preparado y bien colocado en clase o en casa, les pediremos que en cuanto experimenten una de estas emociones que hemos trabajado anteriormente, vayan al semáforo de las emociones y elijan entre sus fotos la que sientan más cercana a la emoción que están sintiendo para colocarla en el momento del día en que la han experimentado.

Por ejemplo, si han sentido enfado durante la actividad de talleres, pueden buscar entre sus imágenes aquélla en la que expresan enfado y colocarla debajo de la imagen de esta actividad.

En esta primera fase estamos trabajando la expresión e identificación de las emociones.

Es una fase muy necesaria para tomar consciencia sobre cómo nos sentimos en la interacción social con los compañeros de clase o con los adultos de referencia.

Para que aprendan bien la primera fase de esta dinámica de habilidades sociales, vamos a dejar que pasen unos días en los que solamente realizarán la identificación y reconocimiento de las emociones propias.

Y estaremos atentos a cualquier comentario u observación que surja por parte de los niños respecto al estado emocional de los otros compañeros y compañeras.

Segunda parte: tomar conciencia de las emociones de los compañeros

Una vez aprendida esta primera parte, vamos a ir un paso más allá para trascenderla a un nivel más colectivo.

En esta segunda fase vamos a proponer a todo el grupo que, a parte de elegir la imagen suya que más represente cómo se sienten, vayan observando las emociones que eligen y experimentan sus compañeras y compañeros.

Al finalizar el día, abriremos un espacio de debate para que todos ellos puedan opinar cómo se han sentido ese día, si alguna emoción de sus compañeros les ha llamado la atención y cualquier impresión que les haya surgido durante la dinámica y nos quieran compartir.

Tercera parte: desarrollar actitudes de respeto y ayuda hacia los demás

Podemos acordar entre todos cómo vamos a actuar cuándo observemos que un compañero parece estar teniendo un mal día, bien sea porque se está sintiendo triste en varios momentos del día o enfadado.

De modo que implicaremos a toda la clase para determinar qué acciones vamos a realizar cuando veamos en el semáforo de las emociones que un compañero parece necesitar apoyo o ayuda.

Aquí es importante hacer participar a todos los niños y potenciar en ellos las actitudes naturales de empatía y solidaridad que son innatas en el ser humano.

Cualquier propuesta bien intencionada que pretenda aliviar o mejorar el estado emocional de un compañero es válida.

Puede ser desde preguntar al compañero qué le pasa, qué podemos hacer por ella o él hasta invitarle a jugar, explicarle un chiste o darle un abrazo.

Puede ser una buena idea finalizar el debate o puesta en común con un abrazo colectivo.

Segunda actividad: mural grupal sobre el medio ambiente

Otra de las actividades para trabajar las habilidades sociales en infantil que os propongo es la de realizar entre todos un mural grupal donde pintemos las soluciones que proponga todo el grupo clase para ayudar a tener un medio ambiente más sano y limpio.

Podemos plantear esta actividad como un taller de habilidades sociales para niñas y niños a partir de los cinco años, en el que van a necesitar trabajar los unos con los otros.

Lo vamos a estructurar en tres partes y en diferentes días.

Primera parte del taller: visualización de un vídeo sobre el medio ambiente y debate

Les invitaremos a visualizar un vídeo corto y adaptado a su edad, en el que de forma resumida, se les explique los principales problemas y retos que la Humanidad tiene actualmente en relación al medio natural en el que vivimos.

Tras la visualización, nos sentaremos todos en círculo en el espacio de reflexión que tengamos asignado en el aula para intercambiar opiniones, impresiones y debatir lo que hemos visto.

Aquí pondremos en práctica nuestras habilidades para solucionar problemas, no a nivel interpersonal de grupo clase pero sí a nivel colectivo como miembros integrantes de la Humanidad que somos.

En términos generales vamos a implicar a todo el grupo clase para:

  • Identificar cuáles son los principales problemas que tenemos en relación al medio ambiente: contaminación, vivir en entornos cada vez más artificiales y alejados del medio natural. Vamos a dejar que de cada niña o niño surjan espontáneamente las opiniones.
  • Buscar soluciones a estos problemas entre todos: el maestro o educador va a recoger todos las ideas propuestas por los niños y las apuntará en una libreta para trabajar sobre ellas más tarde.
  • Anticipar consecuencias: les podemos invitar a reflexionar, ¿qué pasaría si no aplicáramos ninguna de estas soluciones y nos quedáramos de brazos cruzados?
  • Elegir las soluciones que nos parezcan más factibles entre todos: de todas las propuestas por los niños y recogidas por el adulto en la libreta, vamos a dejar que entre ellos elijan las que crean más convenientes, realistas y beneficiosas.
  • Probar alguna de las soluciones elegidas: vamos a animar a que cada uno (adulto educador incluido), se comprometa a realizar alguna pequeña acción para poner nuestro granito de arena con el objetivo de hacer de este mundo un lugar más limpio y más saludable.

Tercera parte del taller: realización del mural grupal

En esta parte, vamos a juntar varias cartulinas blancas tamaño DIN A4 o DIN A5 para realizar nuestro mural grupal sobre las soluciones a las que como grupo clase nos hemos comprometido poner en marcha para contribuir entre todos a mejorar nuestro entorno natural.

Vamos a dibujar estas soluciones todos juntos en el mural, de forma que haya espacio para cada niña y niño. Es interesante que el adulto educador también se implique en la realización de la actividad, dibujando y pintando su propuesta.

Os sugiero, para ir un pasito más allá, que cada niña o niño primero dibuje su propuesta de mejora y luego pinte la de otro compañero.

De esta forma, aprendemos a valorar y a respetar las soluciones que han aportado otras compañeros de clase.

Espero que te animes a poner en práctica estas dos actividades para trabajar las habilidades sociales en infantil y que te sirvan de inspiración para crear tus propias dinámicas de habilidades sociales.

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